miércoles, 11 de julio de 2007

Pero ver a un amigo llorar

VER A UN AMIGO LLORAR

Por supuesto están las guerras de Irlanda

Y los pueblos sin música

Por supuesto toda esa ausencia de ternura

Y ya no hay ni América

Por supuesto el dinero no tiene olor

Pero esa falta de olor apesta

Por supuesto aplastamos las flores

Pero, pero….ver a un amigo llorar

Por supuesto están nuestras derrotas

Y luego la muerte al final de todo

El cuerpo inclina ya la cabeza

Sorprendido de estar aún en pie

Por supuesto las mujeres infieles

Y los pájaros asesinados

Por supuesto nuestros corazones pierden sus alas

Pero, pero…ver a un amigo llorar

Por supuesto esas ciudades agotadas

Por esos niños de cincuenta años

Nuestra impotencia para ayudarles

Y nuestros amores que tienen dolor de muelas

Por supuesto el tiempo que va demasiado de prisa

Esos metros repletos de ahogados

La verdad que nos evita

Pero, pero…ver a un amigo llorar

Por supuesto nuestros espejos son íntegros

Ni el coraje de ser judío

Ni la elegancia de ser negro

Uno se cree mecha y no es más que sebo

Y todos esos hombres que son nuestros hermanos

Hasta tal punto que ya no nos sorprende

Que por amor nos laceren

Pero, pero…ver a un amigo llorar

Jacques Brel

martes, 10 de julio de 2007

La libertad sólo es posible cuando estás tan integrado, que puedes asumir la responsabilidad de ser libre

“Ésta es una de las preguntas perennes de la humanidad: La pregunta sobre la libertad y la responsabilidad. Si eres libre, lo interpretas como si no hubiera ahora responsabilidad.

Hace tan sólo cien años Friedrich Nietzsche declaró: “Dios está muerto y el hombre es libre”. La siguiente frase que escribió fue: “Ahora puedes hacer lo que quieras. No hay responsabilidad. Dios está muerto, el hombre es libre, y no hay responsabilidad”.

En esto estaba absolutamente equivocado; cuando no hay un Dios, una tremenda responsabilidad cae en tus hombros. Si hay un Dios, él puede compartir tu responsabilidad. Puedes poner tu responsabilidad en El; puedes decir: “Eres el que ha hecho el mundo; eres tú el que me ha hecho de esta manera; eres el responsable finalmente, definitivamente, no yo. ¿Cómo podría ser yo finalmente el responsable? Yo sólo soy una criatura, y tú eres el Creador. ¿Por qué has puesto semillas de corrupción y de pecado desde el comienzo? Tú eres responsable. Yo soy libre”.

En realidad, si no hay un Dios, entonces el hombre es absolutamente responsable de sus actos, porque no hay forma de hacer responsable a nadie más. Cuando te digo que eres libre, quiero decir que eres responsable. No puedes hacer responsable a nadie más, estás solo. Y, cualquier cosa que hagas, es tu quehacer. No puedes decir que alguien más te obligó a hacerlo, debido a que eres libre; ¡nadie puede obligarte! Debido a que eres libre, es decisión tuya hacer algo o no hacerlo.

Con la libertad llega la responsabilidad. La libertad es responsabilidad. Pero la mente es muy astuta, la mente interpreta a su manera: Sigue escuchando siempre aquello que quiere escuchar. Sigue interpretando las cosas a su manera. La mente nunca trata de comprender qué es la verdad realmente. Ya ha tomado esa decisión.
Lo he escuchado…
”Soy un hombre respetable, doctor, pero últimamente la vida se me ha vuelto intolerable debido a mis sentimientos de culpa y auto recriminación”. El paciente tragó saliva miserablemente antes de continuar: “Verá, recientemente he sido víctima de un impulso incontrolable de pellizcar y sobar a las chicas en el metro”.
“Amigo mío”, le dijo el psiquiatra consolándolo: “ciertamente tenemos que ayudarte para que te liberes de este impulso desafortunado. Puedo ver muy bien qué tan perturbador…”. El paciente interrumpió ansiosamente: “No es tanto del impulso de lo que quiero que usted me libere, doctor, sino de la culpa”.


La gente no deja de hablar de la libertad, pero no quieren la libertad precisamente, quieren irresponsabilidad. Piden libertad, pero, en lo profundo, inconscientemente, piden irresponsabilidad, permisividad. La libertad es madurez; la permisividad es muy infantil. La libertad es posible sólo cuando estás tan integrado que puedes asumir la responsabilidad de ser libre. El mundo no es libre porque la gente no está madura.

Los revolucionarios han hecho muchas cosas a través de los siglos, pero todo fracasa. Los utópicos han estado pensando continuamente en cómo liberar al hombre, pero a nadie le importa, porque el hombre no puede ser libre a menos que esté integrado.

Sólo un Buda puede ser libre, un Mahavira puede ser libre, un Cristo, un Mahoma puede ser libre, o un Zaratustra puede ser libre, porque la libertad implica que la persona ahora está presente. Si no estás presente entonces el estado es necesario, el gobierno es necesario, la policía es necesaria, los juzgados son necesarios. Entonces la libertad se tiene que recortar por doquier. Entonces la libertad existe sólo como una palabra; en realidad no existe. ¿Cómo puede existir la libertad si existe el gobierno? Es imposible.

Pero, ¿qué hacer? Si desaparece el gobierno, simplemente habrá anarquía. La libertad no llegará si desaparecen los gobiernos; simplemente habrá anarquía. Será un estado peor que el que existe ahora. Será una tremenda locura. La policía se necesita porque tú no estás presente. Sino, ¿qué sentido tiene tener un policía parado en el cruce de la vía? Si las personas están presentes, se puede quitar al policía, se le tendrá que quitar, porque es innecesario. Pero las personas no están conscientes.

Así que cuando hablo de ‘libertad’, quiero decir sé responsable. Entre más responsable te vuelvas, más libre llegarás a ser; o, entre más libre llegues a ser, más responsabilidad te llega. Entonces tienes que estar muy alerta con lo que estás haciendo, con lo que estás diciendo. Tienes que estar muy alerta, incluso de tus pequeños gestos inconscientes, porque no hay nadie más controlándote, sólo estás tú. Cuando te digo que eres libre, quiero decir que eres un Dios. No es permisividad, es una tremenda disciplina”.


Osho, tomado de The Beloved, Vol. 2, capítulo 10

martes, 3 de julio de 2007

Donde los Budas guardan silencio, donde los amigos y amigas simplemente comparten el corazón